La comunidad autónoma de Galicia situada en el noroeste de España, está compuesta de las provincias de La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra. Se diferencian dos grandes zonas: la Galicia interior y la Galicia costera, separadas por la dorsal gallega. Se combinan montañas de escasa altura y formas suaves, con valles profundos y tierras llanas. Se distinguen seis unidades: La montañas orientales (sierras dos Ancares, do Courel, Segundera, de Queixa y San Mamede) con la máxima altura en peña de Trevinca (2.095 m), la meseta central lucense, las depresiones meridionales (val de Monterrei y val do Arnoia), la dorsal gallega (sistema de montañas interiores), el escalón de Santiago (entre 500 y 200 m de altitud) y la zona del litoral (moderado relieve montañoso cortado por numerosos valles y hendido hacia el interior por las famosas rías). El clima es oceánico, con precipitaciones regulares a lo largo del año, temperaturas suaves y una oscilación térmica anual reducida. Los ríos gallegos son caudalosos y fluyen hacia dos vertientes: la atlántica y la cantábrica. Los de la vertiente atlántica son más largos y de mayor caudal. Los de la cantábrica son más cortos y torrenciales, debido a la proximidad entre su zona de nacimiento y el mar. La costa gallega se extiende desde la ría de Ribadeo, en el norte, hasta el río Miño, al sur. En el litoral gallego se suelen contraponer la rías altas a la rías baixas. El bosque gallego está formado por especies caducifolias como el roble y el castaño, aunque en la actualidad el paisaje está formado por pinos y eucaliptos. Entre la vegetación no arbórea destaca el tojo, brezo y retama. La fauna autóctona está constituida por la garduña, ardilla, zorro y lobo. La distribución de la población es irregular, pues se concentra en el litoral y aparecen desiertos demográficos en el interior y tiende al envejecimiento. Su densidad de población (95 hab/km2) es inferior a la media española (80,1 hab/km2). El 65% puede considerarse urbana. Las comunicaciones han sido deficientes debido al relieve, aunque están mejorando con la construcción de nuevas autovías; también cuenta con tres aeropuertos (Santiago, A Coruña, Vigo) y puertos marítimos (Ferrol, A Coruña, Vigo). Entre sus recursos naturales destacan los minerales, como el estaño, lignito, cobre, wolframio, plomo, magnesita, hierro y zinc, de escaso rendimiento; los bosques para la obtención de madera y la producción pesquera. El sector primario (28% de la población activa) produce forrajes, patatas, cereales, viñas y kiwis. Posee una importante cabaña ganadera. Las industrias (25% de la población activa) se localizan en el litoral (Vigo, A Coruña y Ferrol), y en los polígonos industriales de Ourense y Lugo. Sus principales producciones son materiales de transporte, astilleros, madera, corcho, muebles, siderurgia e industria del automóvil. El sector terciario (27% de la población activa) presenta una estructura poco dinámica. Especial interés tienen los mercados y las ferias, donde se vende y compra ganado, aperos de labranza y productos del campo. Galicia posee una lengua propia, de origen románico, cooficial con el castellano desde la promulgación de su Estatuto de Autonomía, vigente desde el 6 de abril de 1981. Los órganos de gobierno son el Parlamento, el Presidente y la Xunta. Cuenta con una importante literatura vernácula, impulsada a partir del Rexurdimento cultural de 1828. Entre las danzas destaca la muñeira. El instrumento más popular es la gaita. En su gastronomía destaca la empanada, el caldo, el marisco, el lacón con grelos, las filloas y los chicharrones; y entre sus vinos el ribeiro y el albariño. La veneración al apóstol Santiago, cuyos restos fueron hallados en un sepulcro descubierto en el siglo IX, ha convertido a la ciudad de Santiago de Compostela en centro de peregrinación. Su catedral y el pórtico de la Gloria son posiblemente las mejores obras del románico. Entre la arquitectura popular son destacables los hórreos. La presencia humana en Galicia se documenta en el paleolítico (gándaras de Budiño), cuya primera manifestación artística son los monumentos megalíticos. De la edad de bronce, destacan los tesoros de piezas de oro de Caldas y Golada. Con los celtas, se inicia la cultura de los castros, poblados fortificados de planta circular u oval cubiertos de paja y ramas; los más conocidos son los de Santa Tegra y Castromano. Los suevos, pueblos germánicos, organizaron el territorio como un reino independiente. Con los Reyes Católicos, Galicia volvió a ser un reino dependiente. Rosalía de Castro, Otero Pedrazo y Álvaro Cunqueiro son los escritores más conocidos (s. XIX y XX).