Escuela Universitaria de Arquitectura Técnica de Granada
AUTORES:
Esperanza Berenguel Carrillo
Mª del Carmen Cortés Sanchez
Ana Moreno Valverde
TUTOR
D. Antonio Velasco Roldán
En el término Municipal de Nijar, perteneciente
a la provincia de Almería, se pueden observar unas construcciones
repartidas por sus extensos campos que se asemejan a las torres vigías que abundan en el litoral
almeriense, por lo que pueden llegar a confundirse,
pero se trata en realidad de restos de antiguos incifinos de viento harineros
que dejaron de funcionar en su mayoría en tiempos de la Guerra Civil
española,
Estos molinos seguramente fueron introducidos por personas expertas
en el tema que los enípiarion de los que ya se conocían en
el Campo de Carldgerra, aunque con algunas variantes con respecto a éstos
ya que se utilizaban sobre todo para sacar agua, El primer molino de¡
que hay referencias documentales en la provincia de Almeria se localiza
en la ciudad de Vera en 1753, paso obligado en el trayecto de Cartagena
a Almería, y cuyo propiclario era además cartagenero,
El molino almeriense es
de tipo articifinerriffinicom, según
las clasificaciones que aparecen en distintos tratados realizados sobre
el tema como los de Julio Caro Baroja, Fritz Kruger, Javier Escalera
Reyes, etc, Esto quiere decir que consta de torre de planta circular de
mampostería y techo cónico giratorio. los famosos molinos
de Tzi Mancha son también de esta clase. Sin embargo, los almedenses
presentan una característica propia: las aspas rectangulares se
sustituyen por velas triangulares de lona, similares a las que llevan los
barcos.
Para poder establecer una visión genérica de este
tipo de molino, este proyecto ha tomado como referencia los 28 que aún
perduran en el municipio de Nijar, aunque hay constancia de la existencia
de al menos otros doce repartidos en el resto de la provincia. Estos 28
molinos se han recogido en un catálogo que, además de fotografías
de cada uno, incluye unas pequeñas notas de¡ estado en que
se encuentran, En cuanto al grado de conservación de los mismos,
varia de unos a otros: los hay que han sido transformados en corrales,
trasteros o viviendas, pero el estado general es de ruina.
De todos ellos, solamente en cuatro se mantienen restos de la
maquinaria, aunque sólo dos conservan el chapitel y de estos dos,
uno cuenta aún con los palos de las velas triangulares.
De estos 28 molinos, 17 de ellos están dentro de los límites
del Parque Natural de Cabo de Cata (Njar), que conforman uno de los mayores
atractivos de esta zona. Este Parque ha sido declarado Reserva de la Biostera
por la UNESCO en diciembre de 1997.
El mecanismo del molino de eje horizontal implica la unilización
de piezas de engranaje que transformen el giro vertical de las velas en
el horizontal de las piedras de moler. Esta conversión se hace a
razón de cinco ó seis vueltas de las piedras por una vuelta
de las velas.
Estas construcciones, a pesar de su aparente complejidad, emplean
soluciones constructivas bastante sencillas, aprovechando los materiales
que predominan en la zona donde se Libican, como por ejemplo la piedra
caliza. Esto facilita las posibilidades de restauración de alguno
de ellos.
Este trabajo se centra en la posible restauración del
molino del Cortijo del Collado. Entre todos los molinos ubicados en el
término de Níjar se ha elegido precisamente éste por
su situación. Se encuentra enclavado en una ruta pintoresca del
Parque Natural y esto hace que sea muy frecuentado por turistas. También
es uno de los que conservan gran parte de la maquinaria, así como
el chapitel y las aspas.
Todo esto favorece nuestro estudio de los molinos y será
aprovechado para establecer las pautas de su restauración, contribuyendo
con ello a la conservación de nuestro patririonio rural.