TITULO:"LA CONSTRUCCIÓN DEL HIERRO - MAZOS Y FERRERÍAS"
UNIVERSIDAD:Escuela Universitaria de Arquitectos técnicos de LA CORUÑA
AUTOR:C. Fernández.
TUTORM. Caamaño.
 
          

 

  • La investigación supone un intento de analizar la infraestructura arquitectónica sobre la que descansaba la producción siderometalúrgica en las sociedades y economías llamadas preindustriales. En España, el País Vasco y Asturias constituyen los enclaves más representativos de las industrias del hierro a la Revolución Industrial.

  •  En Asturias, el área comprendida entre los ríos Xunco y Navia agrupa y concentra los establecimientos de cabecera (ferrerías) y de transformación (mazos y fraguas) de mayor relevancia. Dicho enclave geográfico engloba singularidades naturales y etnográficas, constituyendo una zona de actual interés turístico que antes solo se apoyaba en la agricultura y la ganadería de montaña.

  •  La revitalización de su pasado artesanal y la rehabilitación de sus manufacturas del hierro incorporan elementos añadidos para atraer a un turismo cultural. Creemos que el patrimonio cultural que representa la arquitectura tradicional de las ferrerías supondría un activo de indudable importancia a la hora de relanzar nuevas actividades económicas en regiones industriales en declive.

 

    El contexto geográfico e histórico de la siderometalúrgia tradicional.- 

  • La siderometalurgia es conocida desde el Neolítico, y su expansión progresa ligada a la demanda de bienes de equipo agrarios -arados, hoces, herraduras-. A lo largo de las etapas preindustriales, la producción de hierro en hornos bajos y fraguas fue una prolongación de las propias actividades primarias. En efecto, las ferrerías empleaban inputs energéticos -agua, carbón vegetal- localizados entorno a los enclaves forestales, así como técnicas y máquinas-fuelles, ruedas hidráulicas- compartidas por actividades como la molinería o la hilandería, de raigambre campesina.

  • En la comarca entre los ríos Xunco y Navia, entre Galicia y Asturias,l os bosques de roble y los recursos de agua sirvieron de localización a unas actividades que perdurarán hasta bien entrado el siglo XIX. Los bajos costes laborales y la disponibilidad de madera permitieron que la siderometalurgia tradicional llegase a competir en precios con las primeras instalaciones modernas. El progresivo agotamiento de las dotaciones boscosas dará lugar, desde 1850, a que estas manufacturas entren en rendimientos decrecientes. La conexión de las nuevas comarcas fabriles con los puertos y centros de consumo por medio del ferrocarril añadirá nuevas ventajas competitivas a la siderurgia moderna frente a la tradicional, revelando el carácter marginal de esta última en cuanto a su localización montañosa. Por ello, desde mediados del XIX ,los hornos de las ferrerías se fueron apagando y , simultáneamente, desapareciendo las economías externas que habían ido creando-carboneo, metalurgia de transformación en fraguas, transporte de hierros hacia los mercados y ferias castellanos y hacia los arsenales dela Armada.

  • Hoy, apenas quedan unos cuantos artesanos o ferreiros que mantienen viva la llama de una tradición por medio de la manufactura de las conocidas navajas o xarrapas de Taramundi.

  • Elementos.- a la ferrería se accedía a través de la carretera que lleva desde el puerto marítimo de Figueras hasta el pueblo de Lagar. Esta última se ha construido sobre el camino carretero -camino de mena- que se había trazado en el siglo XVIII para transportar las menas de mineral de hierro que, por mar, se importaban de Somorrostro (Vizcaya) para su fundición en esta y otras ferrerías de la misma comarca. Al lado de la carretera se levantaba la casona o residencia del propietario, así como las dependencias que daban habitación a algunos empleados de la fundición.

  • Un edificio de planta rectangular de 450 metros cuadrados de superficie útil albergaba las salas de máquinas y carboneras. La captación de agua (tarula) se hallaba situada a 350 metros aguas arriba de la ferrería; mediante un canal de 1'5 metros de anchura media y de 1 de profundidad, conducía el agua se embalsaba en un estanque con capacidad para300.000 litros, soportado por un muro de piedra de 2 metros de altura. El banzado tenía estructura de madera que, aunque desaparecida, se reconoce por los huecos visibles en las paredes y que servían de apoyo a las trabes (xurgos) que formaban la estructura resistente del depósito.

  • Bajo el banzado estaban situadas las dos ruedas hidráulicas de paletas( rodicios) de eje horizontal, que movían, mediante un árbol de levas, el martinete o mazo, y los barquines, que insuflaban el aire. La sala de máquinas (estolda), se comunicaba con las salas de trabajo mediante huecos en forma de arcos de medio punto : cuatro en total -dos para alojar los ejes horizontales y dos para permitir el acceso de los mecánicos encargados del mantenimiento y reparaciones.

  • En el interior de la ferrería, dos muros cruzados dan lugar a las cuatro dependencias características : la sala de barquines, la sala del mazo y las dos carboneras. El muro bergamazo comunicaba las dos salas de máquinas.